La carta

Querida familia,

Ya han pasado 6 meses desde que emprendí este viaje y cada día que termina, tengo el mismo sentimiento que estoy regresando a casa  a platicarles como estuvo mi día.  Se acercan las 6 de la tarde y miro por la ventana y me doy cuenta que no estoy nada cerca de mi hogar, nada cerca de la calle donde mi querido padre me enseñó a patear un balón, nada cerca de donde mi querida madre me platicaba del cielo y las estrellas en esas noches frescas de primavera, nada cerca de donde mis hermanos y yo compartimos todas esas tardes aprendiendo a vivir.

Yo fui el menos expresivo de los 4, me queda muy claro, pero la primera noche que pase aquí, me di cuenta que debí haber dicho tantas cosas, debí haberle agradecido a mi madre por darme la vida,
debí haberle agradecido a mi padre por dar su vida por mí, debí decirle a mis hermanos que aunque fuéramos personas tan diferentes y alejadas, siempre llevaríamos la misma sangre y el mismo amor que nuestros padres nos dieron.

Madre, espero que ya haya aprendido a usar ese teléfono que le regalo mi hermana, y pueda mandarme un mensaje de vez en cuando y dígale por favor a mi otro hermano que le enseñe a usar la computadora, podriamos tener mas comunicacion por medio de correos y me platique de nuevo de las estrellas y el cielo, lo necesito.

Padre, espero que el trabajo sea leve, yo se que ningún trabajo es leve pero tiene que guardar un poco de energía para sus nietos, quisiera que también le enseñara a mis hijos a patear el balón como me enseño a mi. Aunque yo se que usted es tan poco expresivo como yo, con las pocas palabras que me dijo en la vida me ayudaron a formar mi carácter, para nunca darme por vencido ante ninguna situación. Y claro si algún día gusta escribirme junto con mi madre, nada me haría más feliz.

No hay ningún motivo para estar triste, este viaje me ayudará en mi preparación profesional y también creo que con mi problema de ser poco expresivo. Cuantas veces hablé de volar,

cuantas veces hablé de correr, cuantas más hablé de huir,

gracias por estar enfrente de mí para detenerme y también gracias por hacerse a un lado cuando fue tiempo de hacerlo.

Siento que estoy cambiando, siento que esta persona que ahora leen, me hubiera gustado haberla sido hace mucho tiempo, pero por lo visto solo Dios decide cuándo ¿verdad?

Espero que no se preocupen por mí, ya que mi carta los desconcertará tanto como a mí, no se de donde salieron todas esas palabras, pero créanme,  siento una tranquilidad por dentro,  que no recuerdo haber sentido antes.

Quiero escribirles de nuevo y se que lo haré lo antes posible.

Su hijo que los quiere y ama ahora más que nunca.

———————————————————————————————————————————————————–

– Mira viejo!  Nos llegó una carta de Carlos que raro.

– Mmm ya pasaron 6 meses y no había mandado nada, a lo mejor  ya se le acabó el dinero.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s